Solía comparar, mucho.
Buscaba chicos que fueran igual a él.
Buscaba esos rulos dorados que tanto me encantaban y sus ojos miel.
Buscaba su sonrisa y su risa.
También buscaba el lunar en su mejilla.
Pero por sobre todas las cosas buscaba sus besos, buscaba su forma de ser.
Tardé mucho en entender que era imposible encontrar a alguien igual, simplemente porque él era él, no era otro.
Hasta esa noche.
Amaba salir de fiesta sólo porque así intentaba llenar el vacío que tenía, así fuera con alcohol, música, o personas. Hasta que lo vi a él. Tenía unos ojos verdes electrizantes y una piel dorada por el sol. Se notaba que estaba de vacaciones igual que yo, también me había dado cuenta de que me estaba mirando. En un momento se fue del lugar en el que estaba y podría decirse que más tarde me lo choqué, literalmente.
No voy a decir cómo se llamaba porque sería demasiado obvio, pero podría decirse que me produjo algo.
No sé si era el alcohol, las luces, o su mirada. Sí, definitivamente fue su mirada.
Hablamos, hablamos mucho, me contó de sus hermanas, de sus amigos, de sus salidas, de que jugaba al fútbol.
Le conté de mí, de mi familia, de mis amigos, de mis actividades, de la universidad.
Pasó la noche y amaneció, y seguimos conversando hasta que me besó. Tengo que admitir que esperaba ese beso, y no sé por qué. Sí, quería tener el placer de poner su nombre en mi lista como tantos otros caprichos, pero fue diferente, me demostró que podía sentir algo por alguien más aunque fuera un desconocido y eso me encantaba.
Esa misma mañana me acompañó de regreso a mi casa, quedaba cerca y podría haberme ido sola pero prefirió acompañarme. Me besó antes de irse y me pidió mi número, la noche había salido mejor de lo que esperaba!
Giré la llave en la puerta, hice todas mis cosas antes de acostarme, y al fin puse mi cabeza en la almohada y desearía no haberlo hecho.
¿Por qué me había gustado tanto este 'desconocido'? ¿Por qué me sentía tan cómoda hablando con él?
Sí, porque después de tanto tiempo encontré lo que buscaba.
Encontré su personalidad, encontré sus besos, lo había encontrado a él en otro.
Y lo peor de todo fue que aun encontrándolo deseaba no haberlo encontrado.
Deseaba no haberlo encontrado porque me hacía añorar aun más el amor que le tenía.
Deseaba no haberlo encontrado porque era irreemplazable; para mi, para mi amor, para mi vida.
Deseaba no haberlo encontrado por el simple hecho de que lo quería a él mismo con todas sus cosas y no a otro que fuera parecido.
"Deseaba no haberlo encontrado por el simple hecho de que lo quería a él mismo con todas sus cosas y no a otro que fuera parecido" simplemente genial.
ResponderEliminarOjos verdes electrizantes
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