martes, 17 de marzo de 2015

That little drop of poison

Ducha rápida, deja que el agua caliente le golpee las sienes, intenta dejar la mente en blanco.
Elige su ropa, se maquilla se peina, se ríe con sus amigas, escuchan música, alcohol de por medio, más risas, más música, salida, fiesta.

Y bailan, bailan sin parar, ella conoce todos los ritmos, llama la atención, y lo ve.
Lo ve pasar, va de la mano ¿Quién es esa? No lo sabe, pero sigue bailando, finge no mirarlo y sigue bailando. 
Baila pero está desconectada, de todas formas canta igual, el alma en sus pies y en la canción, junto con los pedazos de su corazón.
Él la mira, la admira, piensa que todavía es suya, lo sabe, pero no sabe el halo de destrucción que deja a su paso cada vez que sus sombras se rozan. 
Ella sabe, siente que es de él aunque no quiera, la constante lucha mente-corazón, su mente huye pero los pedacitos de su corazón se van tras él. 

Decide buscar algo que la mate lento, o que por lo menos se lleve el dolor, así que pide un trago y sigue marcando el ritmo con los pies. Él se pone a su lado, intenta que ella lo mire. No quiere mirar pero su corazón la obliga a hacerlo y se encuentra con sus ojos. Esos ojos que le hablan y la pueden convencer de cualquier cosa, y no puede apartar la mirada. Se muere por besarlo y sabe que no debe pero él ya está muy cerca. Es correrle la cara o seguirle el juego. Y escapa de ahí con él pisándole los talones, para seguir bailando.
No corresponde, ambos lo saben, una cosa puede llevar a la otra, inevitablemente saben la receta mortal que los une. Tragos, fiesta, besos. El orden de los factores no altera el producto porque saben que la combinación es letal. En el fondo ella esperaba que eso pasara, su mano indiscreta en su cintura y su perfume mezclándose con el suyo.

Intentó no volver a tropezar con la misma piedra, a no beber de esa agua que debería dejar correr. Intentó asimilar la frase 'Hay más peces en el mar, mereces algo mejor' de sus amigas, pero en ese momento ya nada importa.
Ya no importa quién era esa, ni lo que debería hacer ni ser, ni si lo que tomaba era agua o veneno o una mezcla de ambas, todo lo que importa es aquí y ahora, y aunque sabe que en algún momento va a llegar el arrepentimiento, prefiere dejarse llevar.
Él sigue siendo veneno y sabe que no corresponde, ella también, pero ambos prefieren morir del veneno de ese amorodio, que estar separados.



And tonight I know it all has to begin again, so whatever you do, don't let go.
Through chaos as it swirls, it's just us against the world.

6 comentarios:

  1. Me ha encantado la entrada. Un beso!

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  2. Me rompió el corazón, pero me gustó mucho

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  3. Escribes hermoso, me gustó mucho.
    Me di cuenta que la cabecera del blog se ve como gris, supongo que la imagen original es blanca porque también me pasaba lo mismo, aquí te dejo cómo arreglar eso:
    1) Ir a https://www.google.com/settings/plus
    2) Des-marcar el tic bajo el título "Fotos" que dice "Mejorar las fotos nuevas de manera automática"

    Saludos <3

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  4. Hola, me gusto muchísimo tu entrada y como escribes. Te nominé a un premio en mi blog, por si quieres pasarte (http://cronuxcaroycaro.blogspot.mx/2015/03/premio-liebster-award.html) gracias

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  5. ¿Y lo bien que sienta ir muriendo lentamente qué? Poco a poco.
    Envenenarte noche tras noche o morir deshidratado. ¿Quién no bebería de ese elixir maldito?

    Cuantas veces lo mismo que nos da la vida nos la quita... y cuantas veces aquello que nos mata es lo único que nos hace latir, que nos hace vibrar.

    Un placer haberte descubierto, de las mejores cosas que he leído por aquí.
    Me quedo sin dudarlo. Un besito muy muy fuerte :)

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