"Porque por fuera somos todos iguales, pero por dentro cada uno es un mundo. Sé que me conociste de una forma de lo más normal y luego no fue así. Perdón, no fue mi culpa, o sí, no lo sé.
Quizás sí, no tendría que haberte amado tanto, no tendría que haberte poseído tanto, al punto que este amor se transformó en obsesión, y esta obsesión en paranoia. No es fácil estar dentro de mi cabeza ¿Sabes? Tan sólo quería que fueras mía para siempre, que me quisieras para siempre.
Te lo juro... No quería que terminara así... Pero quisiste escaparte, quisiste lastimarme ¿Por qué? No te había hecho nada malo, en el fondo sólo quería protegerte, del mundo, de los demás, pero olvidé protegerte de mí mismo, no fue suficiente con pedirte que dejaras de gritarme, con pedirte que no me dejaras.
Pero seguías gritando, y tu enojo cada vez era más visible y cada vez me sentía peor. Pasó casi sin darme cuenta, un golpe en falso y todo terminó. Los gritos, el llanto, el miedo. Si la mesa no hubiese estado ahí... Dios, no estaría escribiendo esto tan lleno de culpa. Sí, sé que esto es culposo, pero en el fondo, sé que alguna vez me planteé este resultado. Algo iba a salir mal, lo sabía. Y ahora estás sobre la alfombra con la mirada vacía, y yo... Yo estoy paralizado con la mirada llena de lágrimas sin saber qué hacer.
Y las voces... Las voces que no se callan pero dicen lo correcto en el momento oportuno.
Tranquila esto va a terminar rápido. Pensaba que era un final malo pero ya no lo es más.
Elegí el lugar más lindo, me costó un poco traerte, pero durante el verano y la primavera te va a dar el sol y habrá un montón de flores, y en el invierno serás un ángel de nieve. Un hermoso ángel de nieve. Prometo venir a visitarte cuando pueda, no sé cuánto voy a tardar, tu cabello en mi auto y la alfombra me complicaron un poco, pero voy a volver te lo aseguro; estas cuatro paredes no pueden impedirlo, y todas esas cosas que me hacen tomar me ayudan a recordarte cuando recupero algo de lucidez.
Todavía no logro recordar si dije dónde estás, a veces vienen a mí vagas imágenes hablando en un cuarto con un vidrio ahumado con uno o dos policías, como si estuviera soñando, pero en mi sueño todo esto sigue siendo mi secreto, que ahora sí eres mía y sólo mía para siempre.
Mía donde sólo yo sé dónde estás, que estás segura y que el bosque te cuida. Mía donde puedo visitarte cuando quiera mientras los árboles, silenciosos, vigilan. Mía donde te cubre un manto de estrellas y te ilumina una galaxia entera.

Siempre pensé que es cierto, que cuando conocemos a alguien -y ese alguien nos conoce- nos encontramos con la parte más linda del otro, con esa que justamente nos llamó la atención para decidir seguir conociendo a esa persona, y darle lugar a comenzar algún tipo de relación. Sin embargo a medida que pasa el tiempo, comienzan a aflorar cosas hasta entonces desconocidas, y ahí es cuando nos decepcionamos, o nos sorprendemos para bien, y decidimos si queremos o no seguir al lado de ella.
ResponderEliminarMás allá de si es de tu autoría o no, es un texto realmente impresionante. Genial leerte de nuevo! y muchas gracias por tus lindas palabras en mi blog, y por dedicar tiempo a leer lo que escribo.
Un abrazo!