Resulta ser, que esta es la época del año en la que mi mamá empieza con el 'Qué vamos a hacer en las vacaciones'. A veces está bueno que pregunte pero por lo general ya sé la respuesta, es esa playa.
Sólo que éste verano no incluye solo la playa, sino también montañas, lago y aerosillas. Y recuerdos. Muchos.
Y no sé si tengo el valor suficiente para enfrentarme a ellos, o el corazón, o ganas, o todos juntos. Porque me veo a mí misma ahí, nos veo ahí, más chicos, más sinceros. Veo lugares que saben que nuestra amistad era incondicional, y que mi amor por lo menos también lo fue. Que sigo teniendo la misma mirada en los ojos cuando lo miro o cuando me acuerdo de él, pero que al mismo tiempo algo me quema la piel y me hace doler.
Nos veo de viaje de fin de curso del primario, ríendo juntos como amigos, como siempre habíamos sido. Nos veo en una playa de noche, un abrazo, un primer beso. Más adelante subiendo una aerosilla en el medio de una nevada calma, sólo la blancura de la montaña y nosotros, y ese algo invisible y presente al mismo tiempo en el medio.
Nos veo testigos y protagonistas de una misma historia, sólo que ahora me siento como quien mira una película repetida con final abierto y con la duda existencial de si existe una segunda parte o no.
Y no sé si por masoquista o por simple añoranza, pero a pesar de todo vuelvo porque me hizo feliz.
Y esta vez, vuelvo porque sé que vas a estar ahí.

Qué lindo que escribis :) un beso
ResponderEliminarHermosa entrada :)
ResponderEliminarSaludos.