Me despedí miles de veces, sin que lo sepas, sin que me leas.
Me despedí en borradores, en notas del celular, en numerosos escritos repartidos en cuadernos que probablemente leeré con nostalgia un tiempo más adelante.
Me despedí una, dos, tres veces, una por año.
Esa tercera fue a medias, fue una despedida para volver a decirte 'Hola, no me fui, sigo en el mismo lugar, todavía te quiero, todavía te cuido aunque no te des cuenta'.
Después sí, mi cuerpo se fue y dejé mi corazón allá. Estoy convencida que nunca lo trajiste de nuevo. Esa vez en vez de irte viniste, pero indeciso, tampoco sabías quedarte conmigo, pero por lo menos si no eras una puerta abierta eras una ventana por la que mirar.
Cuando te fuiste de aquel otro lugar, pensé que realmente ibas a volver a quedarte, conmigo, pero decidiste seguir viajando y terminar en otro lado. Está bien, nadie te culpa por hacer turismo, quién soy yo para exigirte que dejes esa vida nómade a la que estás acostumbrado y te quedes a mi lado, aunque yo podría haberte ofrecido tardes de café y dibujitos, y noches abrazado para que no sientas frío en el invierno.
Sé que tu estancia en ese espacio te lastimó -un poco bastante-, pero hay algo masoquista que no te deja irte y seguir viaje.
Si supieras... Que me sigue desarmando tu sonrisa como el primer día, que daría lo que fuera porque tu perfume se quede en mi almohada y mi piel un poco más. Que me parte al medio ver cuando te vas, sin saber cuándo vas a volver. Que me encantaría poder haberte evitado todo ese dolor, y quitarte los miedos. Que odio esto tan virtual, que armes y desarmes a tu gusto, proponés y disponés y yo sólo tengo que amoldarme.
Pero nadie puede salvar a nadie de sus propios demonios, aunque si por mí fuera bailaría en el infierno sólo por quedarme a tu lado un rato más.
Si supieras... Que me sigue desarmando tu sonrisa como el primer día, que daría lo que fuera porque tu perfume se quede en mi almohada y mi piel un poco más. Que me parte al medio ver cuando te vas, sin saber cuándo vas a volver. Que me encantaría poder haberte evitado todo ese dolor, y quitarte los miedos. Que odio esto tan virtual, que armes y desarmes a tu gusto, proponés y disponés y yo sólo tengo que amoldarme.
Pero nadie puede salvar a nadie de sus propios demonios, aunque si por mí fuera bailaría en el infierno sólo por quedarme a tu lado un rato más.
If you think all is lost,
I'll be counting up my demons,
I'll be counting up my demons,
hoping everything's not lost.

Bailar en el infierno quemándote los pies..
ResponderEliminarMe encantó tu entrada, bonitas palabras. Mil besos :)
Me has hecho llorar desde el "hola, no me fui..." y he terminado hecha un desastre (un desastre bonito) con ese pedazo de Coldplay al final. Un hermoso placer leerte.
ResponderEliminarIf you think all is lost,
ResponderEliminarI'll be counting up my demons,
hoping everything's not lost
Preciosa la entrada, como transmite. Acabo de descubrir el blog, y ya te sigo
Muchos besos